Dónde comer insectos en CDMX: restaurantes para descubrir la cocina ancestral mexicana
Comer insectos en México está muy lejos de ser una extravagancia gastronómica. Chapulines, escamoles, chinicuiles, gusanos de maguey, hormigas chicatanas, cocopaches y acociles forman parte de una tradición alimentaria que antecede por siglos a muchos de los platillos que hoy identificamos como mexicanos.
En la Ciudad de México todavía existen restaurantes donde estos ingredientes no aparecen únicamente como decoración, sino como protagonistas de la experiencia. Desde propuestas de cocina ancestral hasta restaurantes contemporáneos y mercados tradicionales, estos son algunos de los mejores lugares para descubrirlos.

1. Vive Templo: cocina ancestral, insectos y mezcal
En pleno Centro Histórico, Vive Templo es probablemente una de las mejores puertas de entrada para quien quiere descubrir el mundo de los insectos comestibles mexicanos.
Su propuesta gira alrededor de la cocina ancestral mexicana y su relación con el mezcal. Aquí los insectos no son simplemente una curiosidad: forman parte de diferentes platillos y experiencias de degustación.
Entre los ingredientes que se pueden encontrar en su propuesta están chapulines, hormigas chicatanas, cocopaches y otros insectos de temporada, integrados a diferentes recetas. Destacan preparaciones como los chilaquiles y otros platillos mexicanos reinterpretados desde esta cocina de raíz.

Uno de sus mayores atractivos es la posibilidad de probar diferentes insectos y descubrir sus sabores, aromas y texturas, además de acompañarlos con una importante selección de mezcales.
Ideal para: quien quiere una primera experiencia completa con la entomofagia mexicana acompañada de mezcal.
📍 Donceles 88, 1er piso, Centro Histórico, CDMX. 🌐 Web: vivetemplo.com

2. Mesón del Molinero: uno de los grandes clásicos
Mesón del Molinero es uno de los nombres tradicionales cuando se habla de comer insectos en la Ciudad de México.
Su propuesta incluye algunos de los grandes clásicos de esta cocina, como escamoles, gusanos de maguey, chapulines, chinicuiles y acociles, sujetos a disponibilidad.
Una de las mejores opciones para quienes quieren probar más de un ingrediente es su propuesta de degustación prehispánica, que permite acercarse a distintos sabores en una misma visita.

No busca convertir los insectos necesariamente en alta cocina; ahí está parte de su encanto. Es un restaurante tradicional donde estos ingredientes llevan años formando parte de la experiencia.
Ideal para: probar varios clásicos de la entomofagia mexicana en una sola visita.
📍 Calz. de Guadalupe 50, Ex Hipódromo de Peralvillo, CDMX. 🌐 Web: consultar directamente con el restaurante.
3. La Cocina de San Juan: para los verdaderamente aventureros
En el entorno del famoso Mercado de San Juan encontramos La Cocina de San Juan, especializada en gastronomía prehispánica y exótica.
Aquí la experiencia va mucho más allá de poner unos cuantos chapulines encima de un platillo. Su propuesta contempla ingredientes como escamoles, chinicuiles, gusanos de maguey y chapulines, además de carnes exóticas y otras preparaciones poco habituales.

Es uno de esos lugares pensados para el comensal que llega dispuesto a experimentar y quiere conocer sabores que difícilmente encontrará juntos en un restaurante convencional.
Ideal para: el aventurero que piensa: “ya que vine, quiero probar de todo”.
📍 Ernesto Pugibet 21, Local 342, Centro, CDMX. 🌐 Web: lacocinadesanjuan.com.mx
4. Los Danzantes Coyoacán: una interpretación contemporánea
Frente al Jardín Centenario, Los Danzantes Coyoacán es uno de los restaurantes que mejor ha llevado los ingredientes tradicionales mexicanos hacia una cocina contemporánea.
Su relación con los insectos es particularmente visible durante su conocida Temporada de Bichos, cuando aparecen preparaciones con ingredientes como gusanos de maguey, escamoles, chapulines, hormigas chicatanas, chinicuiles y cocopaches.
La propuesta cambia de acuerdo con las temporadas y disponibilidad de los ingredientes, precisamente porque muchos de ellos no se producen durante todo el año.

Ideal para: probar insectos dentro de una propuesta mexicana contemporánea y más sofisticada.
📍 Parque Centenario 12, Coyoacán, CDMX.
🌐 Web: losdanzantescoyoacan.com
5. Corazón de Maguey: bichos, maíz y mezcal
A unos pasos se encuentra Corazón de Maguey, otro restaurante que ha convertido los ingredientes tradicionales mexicanos en parte fundamental de su identidad.
Durante sus temporadas dedicadas a los insectos aparecen gusanos de maguey, escamoles, chinicuiles, hormigas chicatanas y chapulines.
Entre sus preparaciones han figurado gusanos de maguey para taquear, escamoles con tuétano, memelas con diferentes insectos y tetelas acompañadas con mole de hormiga chicatana.

Todo esto cobra todavía más sentido al combinarse con uno de los grandes protagonistas de la casa: el mezcal.
Ideal para: descubrir la relación entre maíz, insectos, cocina mexicana y mezcal.
📍 Jardín Centenario 9-A, Coyoacán, CDMX.
🌐 Web: corazondemaguey.com
6. Limosneros: insectos desde la alta cocina mexicana
En el Centro Histórico se encuentra Limosneros, cuya propuesta parte de ingredientes mexicanos, maíces nativos, productos locales y técnicas tradicionales reinterpretadas desde una visión contemporánea.
Aquí el objetivo no es encontrar una enorme colección de insectos para degustar, sino descubrir cómo estos y otros ingredientes profundamente mexicanos pueden incorporarse dentro de una experiencia gastronómica más sofisticada.
La disponibilidad depende de la temporada y de la carta vigente, por lo que, si el objetivo específico de la visita es comer insectos, conviene consultar previamente qué ingredientes están disponibles.

Ideal para: quien busca una interpretación gastronómica contemporánea de los ingredientes tradicionales de México.
📍 Allende 3, Centro Histórico, CDMX.
🌐 Web: limosneros.com.mx
Bola extra | In memoriam: Don Chon
Ningún recorrido por la historia de los insectos comestibles en la Ciudad de México estaría completo sin recordar a Don Chon.
El restaurante ya cerró sus puertas, pero durante décadas fue uno de los grandes referentes de la llamada cocina prehispánica y exótica de la capital.
Detrás de aquella cocina estuvo Fortino Rojas, quien convirtió ingredientes que durante muchos años fueron vistos con extrañeza en protagonistas de su mesa. Allí podían encontrarse escamoles, chapulines, acociles y gusanos de maguey, además de diferentes carnes poco convencionales.
Tras la muerte de Fortino Rojas terminó también una parte importante de la historia de este restaurante.
Don Chon merece permanecer en la memoria gastronómica de la Ciudad de México porque ayudó a conservar y divulgar una cocina que hoy vuelve a despertar enorme interés. Mucho antes de que comer insectos apareciera en restaurantes contemporáneos y menús de degustación, ahí ya se defendían estos ingredientes como parte del patrimonio culinario mexicano.
Don Chon ya no está, pero buena parte del camino que hoy recorren otros restaurantes fue abierto por cocineros como Fortino Rojas.
📍 Antigua ubicación: Regina 160, Centro Histórico, CDMX.
Comer insectos en la Ciudad de México puede ir desde probar unos chapulines hasta sentarse frente a una degustación de escamoles, chinicuiles, chicatanas, cocopaches o gusanos de maguey.
Más que un reto para turistas o una excentricidad gastronómica, se trata de acercarse a una de las expresiones más antiguas y singulares de la alimentación mexicana.
Y quizá ahí está lo verdaderamente interesante: lo que hoy algunos llaman comida exótica, en México lleva siglos formando parte de nuestra cocina.






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