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José Cuervo: cuando el tequila se convierte en una experiencia turística

hace 2 días
4 min de lectura


Hablar de tequila es hablar de México. Pero viajar a Tequila, Jalisco, permite descubrir que detrás de una de las bebidas mexicanas más reconocidas en el mundo existe también todo un ecosistema turístico que combina historia, paisaje, gastronomía, hotelería, cultura y experiencias.

José Cuervo entendió que el tequila podía ser mucho más que una bebida: podía convertirse en un motivo para viajar.

El resultado es Mundo Cuervo, una propuesta que conecta algunos de los productos turísticos más emblemáticos del destino y permite conocer el universo del tequila prácticamente con los cinco sentidos.


La Rojeña: entrar al corazón de José Cuervo

La experiencia comienza en uno de los lugares fundamentales de la historia tequilera de México: La Rojeña, considerada la destilería más antigua de Latinoamérica.

La historia de la familia Cuervo en la región se remonta al siglo XVIII y hoy recorrer sus instalaciones permite conocer el proceso de elaboración del tequila, desde el agave hasta la destilación y el añejamiento.

Pero la visita va más allá de observar cómo se produce una bebida. Es una oportunidad para comprender la relación entre el tequila, el territorio y la identidad de Jalisco.



Araceli Ramos: de una destilería a una experiencia turística

Buena parte de esta transformación tiene un nombre: Araceli Ramos Rosaldo, Directora de Relaciones Públicas de José Cuervo y una de las figuras que impulsaron la creación del concepto turístico de Mundo Cuervo.

Ramos llegó a la compañía en 1995 y comenzó atendiendo a distribuidores e invitados que visitaban Tequila. Pronto detectó algo: cada vez más viajeros querían entrar a La Rojeña y conocer qué había detrás de aquella bebida.

La oportunidad estaba ahí.

Hacia el año 2000 desarrolló una propuesta para transformar la visita a la destilería en una experiencia integral. La iniciativa fue presentada a Juan Beckmann y en 2003 abrió Mundo Cuervo.

Lo que comenzó como una forma de acercar al visitante al proceso del tequila terminó creciendo hasta integrar transporte, gastronomía, cultura, hospedaje y experiencias.

Araceli Ramos es además integrante de Expertos en Turismo, comunidad desde la cual hemos podido reconocer su trayectoria y su aportación a la promoción turística de México.

Su historia deja una gran lección: a veces el producto turístico ya existe; lo que hace falta es alguien capaz de verlo.


José Cuervo Express: el viaje comienza antes de llegar

Probablemente el producto turístico más reconocible de Mundo Cuervo sea el José Cuervo Express.

El tren convierte el recorrido entre Guadalajara y Tequila en parte de la experiencia. Los viajeros atraviesan el paisaje agavero mientras disfrutan degustaciones, coctelería y diferentes servicios de acuerdo con la categoría seleccionada.

Actualmente existen experiencias como Express, Premium Plus, Diamante y Elite, con distintas propuestas que pueden incorporar catas guiadas, gastronomía y experiencias alrededor de etiquetas como Reserva de la Familia.

También es posible vivir el paisaje agavero durante distintos momentos del día.

La idea es sencilla, pero poderosa: el viaje a Tequila comienza desde que abordas el tren.

Solar de las Ánimas: quedarse a dormir en Tequila

Después de conocer la tierra del tequila, ¿por qué regresar el mismo día?

Hotel Solar de las Ánimas, ubicado en el corazón del Pueblo Mágico, permite extender la experiencia.

Con una arquitectura inspirada en las tradicionales casonas mexicanas, sus 93 habitaciones combinan elementos de identidad local con hospitalidad contemporánea.

Uno de sus espacios más atractivos es el Sky Bar, desde donde pueden apreciarse vistas hacia el Volcán de Tequila.

A esto se suma el Bar Chucho Reyes, la piscina y diferentes alternativas para quienes desean disfrutar del hotel incluso sin hospedarse.

La Antigua Casona: el tequila también se come

Un destino turístico no está completo sin gastronomía.

La Antigua Casona complementa la experiencia con una propuesta que parte de la cocina mexicana y la lleva hacia una interpretación contemporánea.

Mundo Cuervo incorpora además otros espacios gastronómicos como Fonda Cholula y diferentes propuestas de coctelería.

Aquí el tequila deja de ser únicamente una bebida para convertirse en ingrediente, acompañamiento y parte de una experiencia gastronómica más amplia.

Hacienda El Centenario: celebrar entre historia y tequila

Otro de los espacios que integran este universo es Hacienda El Centenario, un recinto para eventos sociales, empresariales y culturales.

Su incorporación amplía todavía más el alcance turístico de Mundo Cuervo hacia segmentos como bodas, incentivos, grupos, reuniones y celebraciones especiales.

Tequila deja entonces de ser solamente un lugar para visitar y se convierte también en un escenario para celebrar.


Cultura más allá de la bebida

El tequila tampoco puede entenderse sin conocer la cultura que lo rodea.

El Centro Cultural Juan Beckmann Gallardo incorpora exposiciones y colecciones relacionadas con la historia, el arte y diferentes expresiones de la cultura mexicana.

Es un elemento importante porque amplía la experiencia más allá de la destilería y permite comprender que el tequila forma parte de un patrimonio cultural mucho mayor.


De vender tequila a crear un destino

Quizá esta sea la parte más interesante de la historia desde la perspectiva turística.

Una botella de José Cuervo puede comprarse en numerosos países.

La experiencia de estar en Tequila no.

Y ahí está la diferencia.


La marca construyó una cadena de experiencias alrededor de su producto: un tren para llegar, una destilería para descubrir su origen, degustaciones para conocerlo, restaurantes para acompañarlo, espacios culturales para comprenderlo, una hacienda para celebrar y un hotel para quedarse.

En términos turísticos, José Cuervo consiguió algo que muchas marcas y destinos buscan actualmente: transformar un producto en una experiencia y una experiencia en un motivo de viaje.


Vive la experiencia real del tequila

Llegar en el José Cuervo Express. Caminar por La Rojeña. Descubrir cómo se transforma el agave. Probar un tequila en su lugar de origen. Comer cocina mexicana. Recorrer las calles del Pueblo Mágico. Contemplar el Volcán de Tequila desde una terraza y terminar el día en Solar de las Ánimas.

Todo forma parte de una misma historia.

Una historia construida durante generaciones alrededor de uno de los grandes símbolos mexicanos ante el mundo.

Porque algunas bebidas simplemente se prueban.

El tequila, en su tierra de origen, también se viaja.


 
 
 

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