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Se encienden las alertas: cae el tráfico aéreo internacional en México

hace 2 días
4 min de lectura

Datos compartidos por Mauricio Magdaleno, del Clúster de Turismo de Monterrey, y Francisco Madrid, de STARC Anáhuac, ambos miembros de Expertos en Turismo, muestran una contracción que alcanza tanto a los principales destinos de playa como al tráfico aéreo de Monterrey.


El turismo mexicano enfrenta señales que merecen atención. Los datos más recientes sobre tráfico aéreo muestran que la disminución de pasajeros internacionales no se limita a un destino ni a una región del país. Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta acumulan en conjunto una pérdida superior a 1.6 millones de pasajeros internacionales entre enero y agosto de 2026, mientras que Monterrey registró también una importante contracción de su capacidad aérea durante la última semana analizada.

La información fue compartida con Expertos en Turismo por Mauricio Magdaleno, del Clúster de Turismo de Monterrey, y Francisco Madrid, director del Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancún, ambos miembros de nuestra comunidad. Sus respectivos análisis permiten observar el fenómeno desde dos perspectivas distintas: los grandes destinos vacacionales y uno de los principales centros urbanos y de negocios del país.

Los destinos de playa pierden más de 1.6 millones de pasajeros

El análisis elaborado por STARC de la Universidad Anáhuac, con información de los grupos aeroportuarios, muestra una tendencia particularmente significativa en los tres principales aeropuertos turísticos de playa.

Entre enero y agosto de 2026, frente al mismo periodo de 2025, Cancún acumula una caída de 6.1% en pasajeros internacionales, equivalente a aproximadamente 845,700 viajeros menos.

En Los Cabos, la disminución acumulada alcanza 8.0%, con una pérdida aproximada de 265,700 pasajeros.

El caso más pronunciado es Puerto Vallarta, donde la contracción acumulada llega a 19.7%, equivalente a unos 534,400 pasajeros internacionales menos.

La suma supera 1.6 millones de pasajeros internacionales perdidos en los tres destinos durante los primeros ocho meses del año.

Además, la evolución mensual presentada por STARC indica que el deterioro no parece haberse detenido. En agosto, las variaciones interanuales reportadas fueron de -15.0% en Cancún, -16.6% en Los Cabos y -26.3% en Puerto Vallarta.


Monterrey también registra una fuerte contracción

Los datos proporcionados por Mauricio Magdaleno, a partir del Pulso Aéreo MTY del Clúster de Turismo de Monterrey, elaborado con información de OMA y de la plataforma DASHA, muestran que el fenómeno también alcanza al tráfico aéreo de negocios.

Para la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre, el Aeropuerto Internacional de Monterrey registró 1,021 aterrizajes y 162,011 asientos de llegada.

La capacidad total de llegada disminuyó 9.8%, pero la diferencia entre los mercados resulta especialmente relevante: mientras la capacidad nacional descendió 5.8% —8,534 asientos menos—, la internacional cayó 27.9%, equivalente a 9,178 asientos menos.

Entre las rutas nacionales también se observaron reducciones: Ciudad de México pasó de 198 a 194 vuelos; Guadalajara, de 82 a 74; Querétaro, de 40 a 37; y Guanajuato, de 35 a 33. En destinos vacacionales, Cancún disminuyó de 97 a 92 vuelos y Puerto Vallarta de 31 a 22.

En las rutas internacionales, Dallas se mantuvo con 44 vuelos y San Antonio con 11, mientras Houston redujo tres frecuencias, al pasar de 53 a 50.

El problema no es solamente cuántos turistas llegan

Hay un punto especialmente interesante en el análisis compartido desde Monterrey: una reducción en la oferta de asientos no necesariamente significa una reducción equivalente en el número de vuelos, pues las aerolíneas pueden ajustar el tamaño de las aeronaves utilizadas.

Esto obliga a mirar más allá de una sola métrica.

Durante años, buena parte de la conversación turística mexicana se ha concentrado en el volumen: cuántos turistas llegaron, cuántos pasajeros utilizaron un aeropuerto o cuántos visitantes recibió un destino. Sin embargo, la pregunta que plantea el Clúster de Turismo de Monterrey resulta mucho más estratégica:

¿Cómo debe ajustarse la cadena de valor turística para depender menos del volumen de visitantes y más del gasto promedio de cada pasajero?

La respuesta implica hablar de producto turístico, experiencias, gastronomía, entretenimiento, cultura, compras y actividades capaces de incrementar el valor generado por cada visitante.

Dos análisis, una misma señal de alerta

Los datos de Francisco Madrid y Mauricio Magdaleno corresponden a mercados y periodos distintos, por lo que no deben interpretarse como una sola serie estadística. Sin embargo, vistos conjuntamente muestran una señal que vale la pena seguir de cerca: la conectividad y el tráfico internacional presentan contracciones relevantes en diferentes destinos mexicanos durante 2026.

En los destinos de playa, la caída acumulada ya supera el millón y medio de pasajeros internacionales. En Monterrey, la reducción semanal de capacidad afecta con mucha mayor intensidad al segmento internacional que al nacional.

Esto no significa necesariamente que el turismo mexicano esté frente a una crisis generalizada, pero sí que existe suficiente evidencia para abandonar explicaciones simplistas y analizar qué está sucediendo con mercados emisores, conectividad, capacidad aérea, competitividad de los destinos, precios y gasto turístico.

México necesita competir por valor, no solamente por volumen

Para Expertos en Turismo, estos datos abren una discusión todavía más importante: quizá el indicador de éxito de un destino no debería ser exclusivamente cuánta gente logra atraer, sino cuánto valor económico, social y turístico es capaz de generar con cada visitante.

Una disminución en pasajeros puede afectar hoteles, restaurantes, transportistas, agencias, comercios, guías y prestadores de experiencias. Pero también puede convertirse en una llamada de atención para desarrollar productos con mayor valor agregado y elevar el gasto promedio.

La verdadera discusión, entonces, no debería quedarse únicamente en “están llegando menos turistas”.

La pregunta estratégica es otra:

¿qué estamos haciendo para que quienes sí llegan encuentren suficientes razones para quedarse más tiempo, consumir más experiencias y gastar más en el destino?



Fuentes: Variaciones interanuales en el tráfico de pasajeros internacionales, enero-agosto 2026, STARC – Sustainable Tourism Advanced Research Center, Universidad Anáhuac Cancún, 9 de septiembre de 2026, con datos de grupos aeroportuarios; Pulso Aéreo MTY, 31 de agosto al 6 de septiembre, Clúster de Turismo de Monterrey / DASHA, elaborado con información de OMA. Información compartida con Expertos en Turismo por Francisco Madrid y Mauricio Magdaleno, respectivamente.

 
 
 

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